Durante la inauguración de la exposición First Thought Best, organizada por eremuak en Artium Museoa, Amaia Urra realiza una nueva performance de la serie Deriva de sinónimos. Comienza conjugando en primera persona del presente de indicativo el verbo inaugurar: «inauguro». Lo hace desde el público, paseando lentamente mientras avanza, volviendo atrás para ensayar nuevas concatenaciones. En cierto momento, pasa a conjugar en la primera persona del plural del presente de indicativo, en su forma reflexiva: «miro, me miras, nos miramos, nos miramos, nos vemos, nos vemos, nos divisamos, nos oteamos, oteamos, atisbamos, nos excrutamos, nos excrutamos, nos juzgamos, nos analizamos…» En esta parte los silencios se alargan, interpelan a un «nos» de los presentes en al acto, muchos de ellos artistas, participantes en la exposición o no, lo que hace aflorar la tensión en el ambiente.
Este procedimiento, consistente en aplicar métodos de extrañamiento a la percepción del entorno cotidiano, nos remite a las derivas situacionistas, en concreto, a las psicogeografías de Guy Debord. Curiosamente, esta serie no tiene a la ciudad como objeto de percepción —como la serie Cantar las calles— sino a los recorridos por los mapas de sinónimos obtenidos del diccionario, repositorio ordenado y relacional de las palabras que componen un idioma. Lo que las Derivas de sinónimos, consideradas en términos situacionistas, harían aflorar, si este fuera el caso, serían por lo tanto las tensiones y afectos en relación al uso del propio lenguaje.
Ver: Primeros trabajos, Desaparezco (2012–), Renuncio (2012–), Camino/Je Marche (2014–), Tarareo (2014), Tronco, ramas, delta (2015), Comienzo (2025–)